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lunes, 5 de abril de 2021

CUANDO PODAMOS CREAR VIDA NO SABREMOS COMO EVOLUCIONARÁ

         "Creo que la vida es inherente al universo", sentencia el estadounidense Stuart Kauffman, una de las voces más autorizadas de la biología evolutiva y uno de los gurús de la llamada teoría de la complejidad. Profesor de la Universidad de Calgary (Canadá), Kauffman carga contra el reduccionismo científico que sostiene que, si se tuvieran los parámetros de todas las partículas del universo, se podría deducir todo el futuro a partir de una teoría final. Lleva años cuestionando la ortodoxia darwiniana y su postulado de que la selección natural es el único principio de la evolución de la biosfera. Él no niega a Darwin, pero afirma que no basta. Su visión incluye un principio, el de la autoorganización, que interactúa a su vez con la selección natural en el proceso evolutivo. "La red de la vida, el sistema más complejo que conocemos en el universo, no rompe ninguna ley de la física y, sin embargo, es parcialmente sin ley, incesantemente creativa".

Kauffman estuvo recientemente en San Sebastián invitado por el grupo de Filosofía de la Biología de la Universidad del País Vasco. "Desde Galileo y Newton hemos pensado que hay una teoría en física y que las explicaciones siempre se encuentran mirando hacia abajo: las sociedades se descomponen en personas, las personas en órganos y de ahí a las células, la bioquímica hasta la física. Los reduccionistas quieren que la evolución sea una deducción de las leyes de la física, pero las adaptaciones cobran sentido en su contexto selectivo", explica para empezar.

Pregunta. ¿Cómo surgió la vida de partículas no vivientes?

Respuesta. La respuesta cauta es que hay muchas teorías y que nadie sabe. La vida se basa en el ADN, el ARN y las proteínas. La doble hélice de la molécula de ADN puede replicarse, pero necesita las enzimas de las proteínas para hacerlo y éstas necesitan a su vez del ARN. Una de las teorías que existen desde que se inventó la estructura del ADN se fundamenta en que una única cadena de ARN puede reproducirse. Yo creo que esto es incorrecto. Llevo años pensando que el origen de la vida no puede basarse en una molécula tan especial, sino más bien en un conjunto de moléculas que catalizan su formación entre sí.
Esto es lo que llamo un sistema cerrado autocatalítico, un ejemplo de tantos de la autoorganización de la vida.

P. ¿Qué es el reduccionismo científico?

R. La visión más simple del reduccionismo es la de Laplace, el matemático francés de los tiempos de Napoleón, quien dijo que si un sistema de cómputo tuviese la información sobre la posición, la velocidad y la masa de todas las partículas del universo, usando las leyes de Newton se podría calcular todo el futuro, así como el pasado, del universo. Eso es el reduccionismo. Eso implica, entre otras cosas, creer que todo lo que ocurre en el universo es descriptible por las leyes naturales, que lo real son las partículas en movimiento y que lo demás son ilusiones. También que hay un lenguaje que permite describir toda la realidad, las leyes de Newton y las partículas en movimiento en el espacio-tiempo. Éstos son los cimientos de la ciencia reduccionista. Yo cuestiono todas estas afirmaciones.

P. ¿Qué supone llevar esto al terreno de la evolución?

R. Lo que digo es que la evolución de la vida obedece a las leyes naturales, pero no es completamente descriptible por estas leyes. Por lo tanto, no se puede simular la vida ni predecir cuál será la evolución de la biosfera. Supongamos que alguien lo hiciese, ¿cómo demostraría que su simulación captura la dimensión cuántica de la biosfera? Estoy convencido de ello, pero la ciencia procede por experimentos y eso lo tendrán que hacer otras personas porque tengo casi 70 años. Todo esto no quiere decir que habría que tirar a la basura los siglos de ciencia avanzados hasta ahora, pero cambia bastante nuestra visión del mundo radicalmente.

P. ¿En qué sentido?

R. La evolución de la biosfera está llena de preadaptaciones darwinianas. Supongamos que podemos crear en los próximos 50 años sistemas moleculares autorreproductores que pueden coevolucionar. Tengo la convicción de que podremos crear vida en los próximos 50 años. Cuando coevolucionen unos con otros en un entorno físico, en éstos también emergerán preadaptaciones darwinianas, como en el resto de seres vivientes. Eso significa que desarrollarán rasgos que no podíamos ver anteriormente ni predecir que surgirían. En resumen, no sabremos cómo evolucionarán. Y en ese momento nos preguntaremos: ¿cómo pasó esto? Y nos convertiremos en paleontólogos, deduciremos lo ocurrido y lo entenderemos, pero no tendremos una ley que explique lo que pasó de antemano.

P. ¿Podría darnos un ejemplo?

R. Uno de mis favoritos viene de la economía. En 1980, en Estados Unidos había muchos canales de televisión, había muchos televisores y muchos teleadictos que no querían levantarse del sofá. En ese entorno, ¿era un buen negocio inventar el control remoto? Sí y alguien lo hizo. ¿Su invención fue fruto del azar? No. Tenía su sentido en ese contexto. La biosfera o la economía crean un contexto en el cual emergen nuevas cosas, como las preadaptaciones darwinianas o el control remoto.

P. ¿Por qué las tesis de los creacionistas no están llegando a Europa?

R. América es el más religioso de los países del primer mundo, mientras que Europa es más secular. El debate está creciendo en los EE UU. Allí hay gente que se cree la Biblia literalmente. Y la evolución contradice lo relatado en el Génesis. En realidad, no hay debate científico sobre el creacionismo: los científicos creen que el creacionismo es una estupidez. A veces el fundamentalismo consigue en Estados Unidos un espacio público que no es en ningún caso proporcional a su relevancia.

P. Usted no cree en Dios, pero aboga por reinventar el concepto de sagrado.

R. Nuestros valores están dominados por la sociedad de consumo. En el mundo secular hemos perdido el sentido de los valores. Si pudiéramos encontrar un concepto de Dios que se pudiera compartir, un espacio común de lo sagrado, podría ayudar a que nuestras tradiciones coevolucionen. Gordon Kaufman, teólogo de la Harvard Divinity School, lleva 20 años afirmando que el único sentido entendible de Dios es la creatividad en el universo, y no el de un Dios supernatural.
Independientemente, llegué a la misma conclusión que él. Creo que he encontrado los fundamentos científicos de lo que él afirma. Piense en el Dios creador.
Lo que digo es que no necesitamos al creador, sino su creatividad. Esa carencia parcial de leyes en la evolución de la biosfera deja un espacio en el que las creencias de todos, judíos, musulmanes y cristianos, pueden convivir pacíficamente.

jueves, 3 de diciembre de 2015

CUANDO PODAMOS CREAR VIDA NO SABREMOS CÓMO EVOLUCIONARÁ

"Creo que la vida es inherente al universo", sentencia el estadounidense Stuart Kauffman, una de las voces más autorizadas de la biología evolutiva y uno de los gurús de la llamada teoría de la complejidad. Profesor de la Universidad de Calgary (Canadá), Kauffman carga contra el reduccionismo científico que sostiene que, si se tuvieran los parámetros de todas las partículas del universo, se podría deducir todo el futuro a partir de una teoría final. Lleva años cuestionando la ortodoxia darwiniana y su postulado de que la selección natural es el único principio de la evolución de la biosfera. Él no niega a Darwin, pero afirma que no basta. Su visión incluye un principio, el de la autoorganización, que interactúa a su vez con la selección natural en el proceso evolutivo. "La red de la vida, el sistema más complejo que conocemos en el universo, no rompe ninguna ley de la física y, sin embargo, es parcialmente sin ley, incesantemente creativa". Kauffman estuvo en San Sebastián invitado por el grupo de Filosofía de la Biología de la Universidad del País Vasco. "Desde Galileo y Newton hemos pensado que hay una teoría en física y que las explicaciones siempre se encuentran mirando hacia abajo: las sociedades se descomponen en personas, las personas en órganos y de ahí a las células, la bioquímica hasta la física. Los reduccionistas quieren que la evolución sea una deducción de las leyes de la física, pero las adaptaciones cobran sentido en su contexto selectivo", explica para empezar. Pregunta. ¿Cómo surgió la vida de partículas no vivientes? Respuesta. La respuesta cauta es que hay muchas teorías y que nadie sabe. La vida se basa en el ADN, el ARN y las proteínas. La doble hélice de la molécula de ADN puede replicarse, pero necesita las enzimas de las proteínas para hacerlo y éstas necesitan a su vez del ARN. Una de las teorías que existen desde que se inventó la estructura del ADN se fundamenta en que una única cadena de ARN puede reproducirse. Yo creo que esto es incorrecto. Llevo años pensando que el origen de la vida no puede basarse en una molécula tan especial, sino más bien en un conjunto de moléculas que catalizan su formación entre sí. Esto es lo que llamo un sistema cerrado autocatalítico, un ejemplo de tantos de la autoorganización de la vida. P. ¿Qué es el reduccionismo científico? R. La visión más simple del reduccionismo es la de Laplace, el matemático francés de los tiempos de Napoleón, quien dijo que si un sistema de cómputo tuviese la información sobre la posición, la velocidad y la masa de todas las partículas del universo, usando las leyes de Newton se podría calcular todo el futuro, así como el pasado, del universo. Eso es el reduccionismo. Eso implica, entre otras cosas, creer que todo lo que ocurre en el universo es descriptible por las leyes naturales, que lo real son las partículas en movimiento y que lo demás son ilusiones. También que hay un lenguaje que permite describir toda la realidad, las leyes de Newton y las partículas en movimiento en el espacio-tiempo. Éstos son los cimientos de la ciencia reduccionista. Yo cuestiono todas estas afirmaciones. P. ¿Qué supone llevar esto al terreno de la evolución? R. Lo que digo es que la evolución de la vida obedece a las leyes naturales, pero no es completamente descriptible por estas leyes. Por lo tanto, no se puede simular la vida ni predecir cuál será la evolución de la biosfera. Supongamos que alguien lo hiciese, ¿cómo demostraría que su simulación captura la dimensión cuántica de la biosfera? Estoy convencido de ello, pero la ciencia procede por experimentos y eso lo tendrán que hacer otras personas porque tengo casi 70 años. Todo esto no quiere decir que habría que tirar a la basura los siglos de ciencia avanzados hasta ahora, pero cambia bastante nuestra visión del mundo radicalmente. P. ¿En qué sentido? R. La evolución de la biosfera está llena de preadaptaciones darwinianas. Supongamos que podemos crear en los próximos 50 años sistemas moleculares autorreproductores que pueden coevolucionar. Tengo la convicción de que podremos crear vida en los próximos 50 años. Cuando coevolucionen unos con otros en un entorno físico, en éstos también emergerán preadaptaciones darwinianas, como en el resto de seres vivientes. Eso significa que desarrollarán rasgos que no podíamos ver anteriormente ni predecir que surgirían. En resumen, no sabremos cómo evolucionarán. Y en ese momento nos preguntaremos: ¿cómo pasó esto? Y nos convertiremos en paleontólogos, deduciremos lo ocurrido y lo entenderemos, pero no tendremos una ley que explique lo que pasó de antemano. P. ¿Podría darnos un ejemplo? R. Uno de mis favoritos viene de la economía. En 1980, en Estados Unidos había muchos canales de televisión, había muchos televisores y muchos teleadictos que no querían levantarse del sofá. En ese entorno, ¿era un buen negocio inventar el control remoto? Sí y alguien lo hizo. ¿Su invención fue fruto del azar? No. Tenía su sentido en ese contexto. La biosfera o la economía crean un contexto en el cual emergen nuevas cosas, como las preadaptaciones darwinianas o el control remoto. P. ¿Por qué las tesis de los creacionistas no están llegando a Europa? R. América es el más religioso de los países del primer mundo, mientras que Europa es más secular. El debate está creciendo en los EE UU. Allí hay gente que se cree la Biblia literalmente. Y la evolución contradice lo relatado en el Génesis. En realidad, no hay debate científico sobre el creacionismo: los científicos creen que el creacionismo es una estupidez. A veces el fundamentalismo consigue en Estados Unidos un espacio público que no es en ningún caso proporcional a su relevancia. P. Usted no cree en Dios, pero aboga por reinventar el concepto de sagrado. R. Nuestros valores están dominados por la sociedad de consumo. En el mundo secular hemos perdido el sentido de los valores. Si pudiéramos encontrar un concepto de Dios que se pudiera compartir, un espacio común de lo sagrado, podría ayudar a que nuestras tradiciones coevolucionen. Gordon Kaufman, teólogo de la Harvard Divinity School, lleva 20 años afirmando que el único sentido entendible de Dios es la creatividad en el universo, y no el de un Dios supernatural. Independientemente, llegué a la misma conclusión que él. Creo que he encontrado los fundamentos científicos de lo que él afirma. Piense en el Dios creador. Lo que digo es que no necesitamos al creador, sino su creatividad. Esa carencia parcial de leyes en la evolución de la biosfera deja un espacio en el que las creencias de todos, judíos, musulmanes y cristianos, pueden convivir pacíficamente. "Sin lugar a dudas, la humanidad puede vivir pacíficamente, todo se encuentra en el pensamiento de las personas, la mente intelectual y creativa de los Seres Humanos tiene la capacidad de comprender, por tanto, todo radica en la buena instrucción que caracteriza los fundamentos que nos brinda el Universo". Expresiones del editor que expone su espacio: ErreJota Producciones.

viernes, 11 de septiembre de 2015

LA CRISIS PERJUDICA SERIAMENTE SU SALUD

Insomnio. Dermatitis. Problemas de estómago. Palpitaciones. La crisis no afecta sólo al bolsillo, también lo hace a la salud. Desde principios de 2008, cuando la palabra utilizada -aunque con un poco de sorna para algunos- aún era desaceleración, la salud de los habitantes del globo terráqueo ha empeorado. Las consultas al médico por problemas de ansiedad o depresión relacionadas con la mala situación económica han aumentado en torno a un 5%. La prescripción de psicofármacos ha crecido un 15%. Además, muchos ex fumadores han vuelto a recaer. Los problemas en el trabajo -propios y ajenos-, el paro, la falta de dinero y los gastos que no paran de crecer han ido haciendo mella cada vez más en el físico y la mente de los ciudadanos. La crisis ha llegado en un momento delicado para la salud pública, según alerta la propia Organización Mundial de la Salud (OMS). La recesión ha empujado la pieza de dominó provocando una reacción en cadena. Conforme crece el desempleo, fallan las redes de protección social, se reducen los ahorros, los fondos de pensiones y disminuye el gasto en salud, aumenta la ansiedad en la población y las enfermedades mentales. La salud, en definitiva, dice la OMS, se resiente. Los datos hablan por sí solos. El 85% de los Seres Humanos que tiene problemas de insomnio asegura que éstos están relacionados con el trabajo. Además, el 52% de los desempleados afirma que no logra conciliar el sueño por la búsqueda de empleo, según una encuesta de la empresa Monster. No sólo esto. Las consultas a los especialistas por patologías relacionadas con situaciones de estrés han aumentado. También el consumo de ansiolíticos. Según la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) el consumo de benzodiacepinas (tranquilizantes y ansiolíticos) se ha incrementado un 15%. Un aumento que los expertos achacan también a la más que manida crisis. El patrón se repite cada vez más en las consultas de los médicos de familia, los primeros a los que acuden los pacientes. "El paro, la repercusión de las dificultades económicas en el entorno familiar o el aumento de los problemas para pagar la hipoteca son acontecimientos estresantes que influyen en el bienestar psicológico de las personas", diagnostica María Jesús Cerecedo, coordinadora del grupo de salud mental de la Semfyc. Los pacientes acuden al médico, explica Asensio López, miembro del grupo de salud mental de la Semfyc, fundamentalmente con problemas de estómago -desde malas digestiones hasta diarreas o dolor-, enfermedades de la piel o cuadros de ansiedad. "Las cuestiones psicológicas nos afectan también físicamente, y mucho. Mucha gente somatiza sus problemas en forma de diferentes patologías. Desde el estudiante que tiene diarrea antes de un examen hasta la persona a la que se le empieza a caer el pelo porque está al borde de la bancarrota", sostiene López. Gran parte de la población se ahoga. Y no sólo por los efectos del gran agujero que la situación ha provocado en sus bolsillos. Muchos, como Carolina Masa, hace meses que perdieron su trabajo y ahora no encuentran empleo. Es por ahí por donde pierden el aire. Literalmente. "Nada más despedirme empecé a sufrir ataques de ansiedad. Notaba que me asfixiaba. Que no podía respirar. La primera vez que me pasó estaba en plena calle, no sabía qué me estaba ocurriendo y creí que me moría. Tuve que ir a urgencias", cuenta Masa. Esta comercial de 47 años llevaba toda su vida trabajando. El paro era algo nuevo para ella. Tampoco tenía prácticamente dinero ahorrado y sí una hipoteca que alimentar. Masa somatizó todo eso en ataques de ansiedad. Jerónimo Saiz, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría, explica que el caso de Masa no es extraordinario. En realidad se trata de una de las reacciones -o "trastornos de adaptación"- más comunes, consecuencia de la situación de estrés ambiental. "La gente ve desbordadas sus defensas por las circunstancias y empieza con cuadros de ansiedad que se expresan como somatizaciones: palpitaciones, sensación de falta de aire, mareo, hormigueo, diarrea... El catálogo es innumerable", sostiene Saiz. Este psiquiatra habla también de un aumento de consultas relacionadas con problemas derivados de la crisis, aunque reconoce que el paciente suele recurrir primero a su médico de cabecera. O incluso no ir al médico. Los que van, aclara, lo suelen hacer por ansiedad o depresión. Pero algunos padecen también insomnio. Y es que la situación económica le ha quitado el sueño a más de uno. El descanso es uno de los factores que más se resienten cuando las cosas van mal. Esas reacciones provocadas por el estrés ambiental de las que hablaba Saiz pueden causar además enormes dificultades para conciliar el sueño. También para mantenerlo durante toda la noche, según Diego García-Borreguero, psiquiatra, neurólogo y director del Instituto de Investigaciones del Sueño. Un trastorno que los expertos denominan insomnio transitorio y que es bastante habitual. Se estima que el 40% de la población puede padecerlo a lo largo de su vida por diferentes causas. Una patología que, en principio, no dura mucho pero que, si no se trata, puede hacerse crónica. "Si el insomnio está causado por un problema suele remitir cuando la dificultad desaparece. Pero esto no sucede siempre. Puede permanecer", explica García-Borreguero. Es el caso, por ejemplo, de alguien que ha perdido a un ser querido y deja de dormir. Pasa el tiempo y, cuando el duelo y el problema han desaparecido, el insomnio se queda. "Nos cambia el ritmo. Se han instaurado mecanismos que perpetúan el insomnio: variaciones en los horarios de sueño, cambios en la toma de sustancias... desde alcohol a medicamentos para dormir", sostiene el director del Instituto de Investigaciones del Sueño. Es la pescadilla que se muerde la cola. No dormir provoca mucho cansancio durante el día. Esto hace que la persona que no ha descansado y que se siente exhausta tome café o sustancias excitantes para despertarse. A la vez, el afectado va adoptando el hábito de acostarse cada vez más tarde... Después el insomnio provoca una situación fisiológica de hipercalentamiento. Despierta mecanismos de estrés que mantienen a la persona en alerta y tensión durante el día y que luego, por la noche, son muy difíciles de desactivar. Entre un 8% y un 12% de la población española padece insomnio crónico. Una patología que puede causar desde alteraciones hormonales hasta enfermedades cardiovasculares e inmunológicas. El problema de Martín P. R. no es el insomnio. Pero casi. Hay veces que no puede dormir, aunque es de picor. De vez en cuando le salen eccemas en los pliegues de los brazos, de las piernas, en el cuello y en la espalda. "Algo verdaderamente incómodo", cuenta. Jerezano de 54 años, tiene su propia empresa de productos alimenticios. Las cosas no le van del todo bien desde hace cerca de un año. Hace ocho meses, cuando los ingresos de su compañía se redujeron y tuvo que empezar a prescindir de algún trabajador, empezó a picarle el cuerpo y a salirle heriditas y granitos en la piel. Esteban Daudet, dermatólogo y responsable de la unidad de psoriasis del hospital de La Princesa de Madrid, explica que lo más probable es que Martín ya tuviese problemas de piel antes, o al menos una predisposición genética a ello. "Hay enfermedades como las psicodermatosis, provocadas directamente por problemas psicológicos, y enfermedades de la piel que están agravadas por problemas psicológicos", explica. Las primeras no son muy frecuentes: tricotilomanías (manía de arrancarse el pelo), dermatosis artefactas (patologías autoprovocadas por las quemaduras de cigarrillos o inyecciones de sustancias dentro de la piel). Es decir, patologías psiquiátricas que se expresan en la piel. Otro problema, mucho más común, es que una enfermedad dermatológica se vea agravada por un trastorno emocional. Daudet explica que esto es lo que ocurre en ocasiones con la psoriasis, una patología que puede agravarse o desencadenarse, si se tiene predisposición, por una situación emocional. Hay muchas otras: prácticamente todos los tipos de eccema, la alopecia ariata (pequeñas calvas en la cabeza), el liquen plano (pápulas violáceas que salen en las muñecas o en la región lumbar), la alopecia o incluso el acné. "La influencia de la psique sobre enfermedades cutáneas es amplísima", dice Daudet. Aunque la crisis no afecta a la salud en forma de diversas enfermedades o malestares. Los expertos reconocen, además, que la recesión que vive el mundo en estos momentos es una mala época para abandonar los hábitos dañinos y abrazar la vida saludable. En malos tiempos para la economía los expertos aseguran que se reducen un 13% las posibilidades de que un fumador deje el tabaco. Este año, además, ha habido un 7% menos de personas que han intentado dejar de fumar, según los datos de Semfyc en su encuesta anual. Los que aseguraron que dejarían el tabaco en el próximo mes han sido un 11% menos que el año anterior. Margaret Chan, directora general de la OMS, advirtió hace unos meses del riesgo del aumento del consumo de tabaco, alcohol y "otras sustancias perjudiciales" debido a la crisis, "tal y como ha ocurrido en el pasado". Además, son muchos los que, cuando vienen mal dadas, vuelven a recaer en el tabaquismo. "Para un fumador, una manera clásica de calmar la ansiedad es volver al tabaco", asegura Asensio López. Hay que estar ojo avizor a cómo afectará o está afectando la situación al funcionamiento del sistema sanitario. Los expertos advierten de que, en los países donde es habitual el uso de mutuas o seguros privados o semiprivados, la falta de medios económicos puede hacer a los usuarios abandonar esas pólizas y volver a la sanidad pública. Una tendencia que se producirá, según la OMS, en un momento en que los sistemas públicos de muchos países están ya "muy sobrecargados" y cuentan con financiación insuficiente. Sólo que, las psoriasis, el insomnio, los ataques de ansiedad o incluso las posibles futuras colas interminables en la consulta del médico quedan relativizadas si se echa una ojeada a cómo puede afectar la crisis a la sanidad de los países menos desarrollados. Allí, advierte la OMS, la recesión económica puede tener consecuencias "catastróficas". Siete gobiernos de África han anunciado recortes en los ministerios de salud como consecuencia de la crisis. Otros muchos aguardan ansiosamente el próximo ciclo presupuestario. "En todo el mundo, alrededor de un mil millones de personas viven ya al límite de la supervivencia. Bastaría un leve empujón para hacerlos caer al precipicio", advirtió Margaret Chan hace unos meses en un discurso especial sobre los efectos de la crisis en la salud mundial. La OMS pinta para esos millones de personas un panorama desolador: aumentará la malnutrición y el número de muertes por enfermedades diarreicas, habrá más tormentas e inundaciones que causarán muertes y lesiones, y habrá brotes más frecuentes de cólera; las olas de calor y el cambio climático podrían alterar la distribución geográfica de vectores de enfermedades, como los insectos transmisores de malaria y dengue. Y lo peor, dice esta organización: los gobiernos no tendrán fondos para afrontarlo. Además, las consecuencias nefastas también pueden ser contagiosas. Podría empezar a interrumpirse el suministro de medicamentos, sobre todo de los necesarios para tratar enfermedades como el sida, la tuberculosis y la malaria. Interrupciones que pueden acelerar el desarrollo de resistencia a los medicamentos. Sin embargo, la OMS incide sobre todo en que la derivación de la crisis puede ser fatal para la salud mental. Esta organización de Naciones Unidas alerta de que la pobreza y la pérdida de nivel adquisitivo lleva asociada un cuadro de estrés que, sumado a situaciones de desempleo y exclusión social, a contextos de violencia y constante inseguridad, pueden derivar en grandes problemas. Constituyen, dicen, un cóctel explosivo para el bienestar psíquico. Por tanto, extremar las precauciones, la vida en el planeta Tierra es inconmensurable, o sea que, toda la naturaleza juega un papel preponderante, tanto así que, brinda más de la cuenta, de lo que se pueda imaginar. Es decir, poseemos lo mejor de lo mejor, no obstante, el Ser Humano se encarga sigilósamente de enfrascarse en una plena situación de crisis que conlleva a ningún lugar. La crisis psicológica que perturba la mente requiere de nuestra máxima atención, de tal modo, no debemos permitir que agentes externos arrastren la claridad de pensamientos. Para esto último necesitamos la plenitud de una gran elevación, elevación a su altísimo nivel. Así, con tal proyección podremos establecer el conjunto de pautas satisfactorias que llevan a mejorar y mantener la calidad de vida.

sábado, 21 de agosto de 2010

TAI CHI EN FIBROMIALGIA

Más eficaz que los estiramientos tradicionales

El Tai Chi reduce dolor y depresión en los pacientes de fibromialgia.

BOSTON (ESTADOS UNIDOS) 20 Ago. (Reuters/EP)

Los movimientos lentos y fluidos del Tai Chi combaten mejor el dolor y otros síntomas de la fibromialgia que otros ejercicios convencionales de estiramiento, según un estudio realizado por expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad Tufts de Boston (Estados Unidos) y publicado en "New England Journal of Medicine".

El Tai Chi nació como un arte marcial en China y se centra en realizar movimientos lentos y gráciles, respirando y relajándose en un esfuerzo por mover una hipotética energía a través de todo el cuerpo.

Para demostrar su eficacia contra los síntomas de la fibromialgia, un total de 33 voluntarios recibieron durante tres meses lecciones de Tai Chi, con dos sesiones semanales de una hora. Además, se les animó a practicar al menos 20 minutos al día estas técnicas.

Otro grupo de voluntarios recibió clases de estiramiento, similares a los que cualquier individuo puede realizar al despertarse por las mañanas.

Para calibrar la efectividad de ambos tratamientos, el equipo dirigido por Chenchen Wang, de la Universidad Tufts, usó varias herramientas de evaluación, entre ellas una que medía los síntomas de la fibromialgia en una escala de 100 niveles.

Las personas que practicaron Tai Chi vieron mejorar sus puntuaciones en una media de 28 puntos, en comparación con los nueve puntos de mejora que, de media, consiguieron los participantes del grupo que realizó estiramiento.

Las mejoras continuaron durante los tres meses que recibieron las lecciones de Tai Chi, según Wang, quien asegura que estos pacientes "cambiaban de una semana a otra". "El dolor y la depresión se reducían, y muchos de estos voluntarios estaban deprimidos", asevera.

Aunque los autores dicen que este estudio debe repetirse en un grupo mayor de participantes para ver si, por ejemplo, el entusiasmo del profesor juega un papel en la mejoría o compararlo con otros ejercicios, como el yoga.

La fibromialgia afecta a 200 millones de personas en todo el mundo, es una enfermedad difícil de diagnosticar y también de tratar, ya que no existen directrices claras sobre cómo enfrentar los síntomas, entre los que se incluye dolor, fatiga, rigidez y dificultades para conciliar el sueño.